{"id":85551,"date":"2024-07-09T06:43:48","date_gmt":"2024-07-09T06:43:48","guid":{"rendered":"https:\/\/iprights.org\/2024\/07\/09\/santa-maria-ostula-de-la-violencia-y-el-despojo-a-la-defensa-del-territorio\/"},"modified":"2026-04-01T22:53:29","modified_gmt":"2026-04-01T22:53:29","slug":"santa-maria-ostula-de-la-violencia-y-el-despojo-a-la-defensa-del-territorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iprights.org\/es\/2024\/07\/09\/santa-maria-ostula-de-la-violencia-y-el-despojo-a-la-defensa-del-territorio\/","title":{"rendered":"Santa Mar\u00eda Ostula: de la violencia y el despojo a la defensa del territorio"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"85551\" class=\"elementor elementor-85551 elementor-78483\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-743e52df e-flex e-con-boxed content-parallax-no e-con e-parent\" data-id=\"743e52df\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3c764f48 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3c764f48\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Santa Mar\u00eda Ostula: de la violencia y el despojo a la defensa del territorio Pedro Mercado, joven de 23 a\u00f1os miembro de la comunidad ind\u00edgena nahua de Ostula, como muchos j\u00f3venes de su comunidad, es heredero de las luchas de su territorio. A lo largo de su joven vida, ha sido testigo de ataques contra su comunidad. Cuarenta personas han sido asesinadas y otras cinco han desaparecido. Pero a lo largo de esos a\u00f1os, tambi\u00e9n ha sido testigo de la resistencia y la fuerza de su pueblo para defender su territorio.   &nbsp;<\/p><p>Su territorio est\u00e1 constantemente en el punto de mira de varias agresiones al desarrollo y otras actividades il\u00edcitas. Es rico en hierro y otros minerales que atraen a mineros legales e ilegales. Forma parte de las rutas del narcotr\u00e1fico entre M\u00e9xico y Colombia. Su rica biodiversidad, sus playas y sus maderas preciosas atraen a promotores tur\u00edsticos, ganaderos y madereros ilegales. Tambi\u00e9n est\u00e1 el crimen organizado que prospera en esta parte de M\u00e9xico. Pedro es actualmente miembro del Consejo Comunal, uno de los principales \u00f3rganos de decisi\u00f3n de la comunidad; el otro es la Asamblea General, en la que participa la mayor\u00eda de las 11.500 personas que viven en la comunidad.     &nbsp;<\/p><p>Representa a Ostula en foros nacionales e internacionales, en enlace con otras comunidades y organizaciones sociales y, por supuesto, en la comunicaci\u00f3n comunitaria. El largo camino de la lucha de Ostula La lucha por la tierra es un proceso permanente en M\u00e9xico. Existen muchas experiencias de comunidades campesinas, ind\u00edgenas o no, que demuestran la necesidad de atender las demandas de tierra y garant\u00edas para el trabajo agrario. Para los Pueblos Ind\u00edgenas, el marco superpuesto y contradictorio del derecho agrario y su derecho colectivo a sus tierras, territorios y recursos naturales es un punto importante de contenci\u00f3n. Adem\u00e1s, la irresponsabilidad, la corrupci\u00f3n y los intereses econ\u00f3micos de los gobiernos emanados de la Revoluci\u00f3n Mexicana llevaron a utilizar la pol\u00edtica de reparto agrario como paliativo para las comunidades y en muchos casos como mecanismo de divisi\u00f3n y control.    &nbsp;<\/p><p>El caso de la comunidad nahua de Santa Mar\u00eda Ostula ejemplifica la persistencia de este patr\u00f3n. Su lucha por la tierra comenz\u00f3 con lo que las instituciones han considerado un error de medici\u00f3n. Sin embargo, para muchos ha sido un mecanismo de despojo y justificaci\u00f3n de la violencia que persisti\u00f3 durante generaciones. A mediados de la d\u00e9cada de 1950, la comunidad solicit\u00f3 la titulaci\u00f3n oficial de su territorio y su registro como comunidad agraria bajo el r\u00e9gimen de tierras comunales. El gobierno mexicano tom\u00f3 como base los t\u00edtulos primordiales del siglo XVIII y realiz\u00f3 mediciones y mapas que dejaron fuera, \u00abpor error\u00bb, una franja considerable de tierra. En 1964, a\u00f1o en que la comunidad recibi\u00f3 los t\u00edtulos de propiedad avalados por la Secretar\u00eda de la Reforma Agraria, se dieron cuenta de que se hab\u00edan dejado fuera poco m\u00e1s de dos kil\u00f3metros de tierra que se extienden desde la costa hasta la zona monta\u00f1osa, que en total suman 1.250 hect\u00e1reas.     &nbsp;<\/p><p>Los habitantes mestizos y los ganaderos del pueblo vecino llamado La Placita de Morelos se beneficiaron considerablemente de este supuesto error. Desde entonces, se produjo un conflicto entre ellos. Seg\u00fan testimonios de las autoridades comunales de Ostula de aquella \u00e9poca, \u00abse hizo as\u00ed porque los peque\u00f1os propietarios de la Placita emborracharon a los ingenieros que vinieron a medir, les dieron dinero y mujeres y les dijeron que no pod\u00edan dejar tanta tierra a unos indios\u00bb. Con el paso de las d\u00e9cadas, la animadversi\u00f3n entre poblaciones se tradujo en numerosos episodios de racismo contra el pueblo de Ostula a manos de quienes codiciaban parte de su territorio.   &nbsp;<\/p><p>No se les permiti\u00f3 ir a la Placita con sus ropas tradicionales ni hablar en n\u00e1huatl, ni tampoco caminar por las aceras. Hay que reconocer que la esencia de la lucha que vive la comunidad de Ostula es que se reconozca su derecho colectivo al territorio, tal y como lo establece el derecho internacional. La lucha jur\u00eddica que han emprendido tiene como objetivo que los tribunales agrarios reconozcan la extensi\u00f3n que pertenece a la comunidad agraria y que ha sido despojada ilegalmente. La comunidad merece seguridad jur\u00eddica sobre la propiedad de su territorio. Es un derecho ganado que no debe estar sujeto a la discrecionalidad de los jueces, sino bajo los principios de convencionalidad que trascienden el marco de lo establecido en el Derecho Agrario.    &nbsp;<\/p><p>Un nuevo enemigo toma forma Desde finales de la d\u00e9cada de 1990 y principios del nuevo siglo, las tierras en disputa, conocidas como la Canaguancera, se utilizaron para descargar cientos (quiz\u00e1 miles) de barcos procedentes de Colombia que transportaban coca\u00edna a Estados Unidos. Fue el c\u00e1rtel del Milenio el que consigui\u00f3 consolidar una fase transnacional del transporte de esta droga en la regi\u00f3n y, a partir de entonces, organizaciones criminales conocidas como la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios repitieron el patr\u00f3n. Entre 2003 y 2004, el Comisariado de Bienes Comunales de Ostula, \u00f3rgano del gobierno local encargado de los asuntos agrarios, comenz\u00f3 a plantear en la Asamblea General de la comunidad su preocupaci\u00f3n por la propiedad de la Canaguancera y la invasi\u00f3n de algunas personas de La Placita de algunos terrenos en los que incluso hab\u00edan comenzado a construir.  &nbsp;<\/p><p>La comunidad investig\u00f3 y se dio cuenta de que las tierras en disputa ya hab\u00edan sido delimitadas y se estaban vendiendo lotes a peque\u00f1os propietarios, bajo la promesa de dar cabida al desarrollo tur\u00edstico de la zona. Quienes reclamaban la propiedad de estas tierras mediante el uso de documentos falsos sobre la comunidad nahua eran tambi\u00e9n quienes ostentaban el poder pol\u00edtico en la regi\u00f3n. Pertenecientes al PRI (Partido Revolucionario Institucional), que control\u00f3 totalmente el sistema pol\u00edtico en M\u00e9xico durante m\u00e1s de 70 a\u00f1os, eran alcaldes y operadores, adem\u00e1s de formar parte, simult\u00e1neamente, del c\u00e1rtel de los Caballeros Templarios. Fueron estas personas las que demandaron a la comunidad y abrieron un juicio en su contra para robarles, legalmente, las tierras de la comunidad, que a\u00fan hoy sigue vigente. En el a\u00f1o 2024 se cumplir\u00e1n 20 a\u00f1os de irregularidades e injusticias.    &nbsp;<\/p><p>El desaf\u00edo continuo As\u00ed como Pedro creci\u00f3 con todo este camino de lucha, defensa y reconstituci\u00f3n del tejido social, la comunidad sigue floreciendo demostrando su voluntad de defender la vida por encima de cualquier inter\u00e9s econ\u00f3mico y contra las organizaciones criminales. Durante los 20 a\u00f1os de litigio agrario y lucha en defensa de la tierra, la comunidad tom\u00f3 una determinaci\u00f3n fundamental que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s: el 29 de junio de 2009, tras una serie de discusiones a nivel comunal y varios fallos judiciales en su contra, Ostula recuper\u00f3 la tierra en disputa y fund\u00f3 all\u00ed un pueblo llamado Xayakalan. &nbsp;<\/p><p>Hoy, en lugar de descargar barcos llenos de coca\u00edna, hay una escuela, un centro de reuni\u00f3n comunitario, cientos de familias viven all\u00ed, se cultiva papaya, hibisco, ma\u00edz y s\u00e9samo, y una de las playas m\u00e1s bellas de la regi\u00f3n se mantiene limpia para uso de la comunidad. Pero el inter\u00e9s del gobierno y de los agentes empresariales y otros forasteros sigue presente. La lucha de la comunidad por defender su tierra y su cultura contin\u00faa. Una nueva generaci\u00f3n de personas dirige la comunidad, mujeres y hombres que conocen su historia y han formado parte de ella, pero que con la frescura de la juventud pueden inyectar nueva energ\u00eda a un lugar que es un espejo de c\u00f3mo es el pa\u00eds y de c\u00f3mo podr\u00eda ser si se defendieran los proyectos de vida.   &nbsp;<\/p><p>&nbsp;*El Fondo de Defensa Legal y Refugio del IPRI ayud\u00f3 a Pedro Mercado en su solicitud de refugio temporal y apoyo psicosocial. &nbsp; &nbsp;<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Mar\u00eda Ostula: de la violencia y el despojo a la defensa del territorio Pedro Mercado, joven de 23 a\u00f1os miembro de la comunidad ind\u00edgena nahua de Ostula, como muchos j\u00f3venes de su comunidad, es heredero de las..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":85552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[278],"tags":[290],"class_list":["post-85551","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-y-reportajes","tag-ldsf"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85551"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85551\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":85592,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85551\/revisions\/85592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/85552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iprights.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}