
Nosotros, Indigenous Peoples Rights International (IPRI), Alliance Nationale d’Appui et de Promotion des Aires et territoires du Patrimoine autochtone et Communautaire (ANAPAC-RDC) y Programme Intégré pour le Développement du Peuple Pygmée (PIDP), denunciamos enérgicamente la brutal masacre de 46 indígenas bambote del territorio de Irumu, incluidas 36 mujeres y niñas, de las cuales 15 eran menores de entre 3 meses y 16 años, ocurrida en la provincia de Ituri, República Democrática del Congo (RDC), el 14 de enero de 2021.
ANAPAC-RDC informó que grupos armados han atacado al pueblo bambote debido a la riqueza de sus tierras y bosques ancestrales. Estos grupos armados han ocupado los bosques y los han convertido en campos de batalla. El 14 de enero, grupos armados ocuparon por la fuerza la aldea de Abembi y asesinaron a 46 personas pertenecientes al pueblo indígena bambote. Esto provocó el desplazamiento forzado de 209 hogares.
Los 209 hogares desplazados necesitan asistencia urgente y protección. Estas familias se ven obligadas a dormir bajo condiciones climáticas extremas, lo que las hace vulnerables a enfermedades y aumenta el riesgo de sufrir más violencia. Su situación es aún más precaria en el contexto de la pandemia de COVID-19.
Por ello, hacemos un llamado al gobierno de la RDC para que proporcione inmediatamente refugio, alimentos y otras necesidades básicas a estas familias, al mismo tiempo que libera sus comunidades del control de los grupos armados.
Exigimos justicia para todas las víctimas y protección para las familias afectadas. La horrible violencia cometida contra el pueblo bambote merece condena mundial, así como atención urgente y asistencia para las familias de las víctimas, incluida su protección frente a nuevos ataques.
Instamos al gobierno de la RDC a recuperar inmediatamente el control de la zona ocupada por grupos armados e implementar medidas que garanticen el retorno seguro del pueblo bambote desplazado a sus hogares.
El desplazamiento de los pueblos indígenas tiene un impacto inconmensurable en sus formas de vida, cohesión comunitaria, medios de subsistencia, cultura y en el medio ambiente. Negarle al pueblo bambote el derecho a vivir en sus tierras ancestrales equivale a negarles sus tierras, su sustento, su cultura y su identidad.
Los pueblos indígenas de la RDC tienen derecho a sus tierras, territorios y recursos, incluido el derecho a vivir en paz y seguridad en sus territorios. El territorio de Irumu es una zona de biodiversidad que el pueblo bambote ha protegido y habitado durante miles de años. Garantizar la seguridad del pueblo bambote en sus territorios es fundamental para la protección de la biodiversidad en la RDC.
Hacemos un llamado al gobierno de la RDC para que reconozca legalmente los derechos de los pueblos indígenas, incluido el pueblo bambote, y adopte medidas para una resolución a largo plazo de los conflictos en sus territorios, como condición esencial para la supervivencia colectiva, el bienestar y la dignidad de los pueblos indígenas. El gobierno de la RDC debe cumplir con su obligación de proteger al pueblo bambote frente a cualquier forma de violencia e intimidación.

