La República Democrática del Congo (RDC) abarca el 60 por ciento de los 3.6 millones de km² del Bosque de la Cuenca del Congo, que se extiende por seis países de la región africana. Los pueblos indígenas pigmeos viven en los bosques y de ellos, y han mantenido durante milenios vínculos culturales, sociales y económicos antiguos, profundos e intensos con la naturaleza.
Algunas áreas de estos bosques están ahora protegidas por la RDC en nombre de la conservación de la fauna y la biodiversidad.
Esto ha resultado en el despojo de las tierras tradicionales de los pueblos indígenas pigmeos en beneficio de la conservación, sin compensación ni indemnización por sus tierras.
