
Lolita Chávez Ixcaquic es miembro del Consejo de los Pueblos K’iche para la Defensa de la Vida, la Madre Naturaleza, las Tierras y los Territorios (CPK), un consejo de varias comunidades indígenas K’iche que se oponen a la tala de árboles, las represas hidroeléctricas y otras actividades extractivas que afectan sus tierras y su autodeterminación. También es una firme defensora de los derechos de las mujeres.
Debido a su participación activa en movilizaciones y actividades en contra de las actividades extractivas, Lolita Chávez Ixcaquic ha sufrido varios ataques y amenazas desde 2012. A pesar de las medidas de protección brindadas por el gobierno guatemalteco, Lolita tuvo que salir de Guatemala bajo el programa de protección a defensores de derechos humanos del Gobierno Vasco de España y posteriormente de la Unión Europea, debido al aumento del número de amenazas de muerte que recibe.
No ha podido regresar a Guatemala desde 2017. Durante su exilio, continúa promoviendo los derechos de los pueblos indígenas y de las mujeres indígenas, y denunciando la situación en Guatemala. Fue seleccionada como candidata al Premio Sájarov de la Unión Europea en 2017.
