Descargar la publicación completa. La criminalización de los adivasis comenzó con las leyes forestales promulgadas por el régimen colonial británico, que construyó un discurso según el cual el bosque era un espacio habitado por salvajes indisciplinados que eran, por naturaleza, criminales peligrosos. Así, tanto los bosques como los adivasis debían ser “domesticados” y “rescatados” por el gobierno colonial el uno del otro. La dominación colonial se estableció a través de la Ley Forestal de la India de 1927, basada a su vez en una ley forestal del siglo XIX de 1865. Este marco legislativo colonial sigue siendo la norma principal que regula los bosques y sus recursos hasta el día de hoy.
Este resumen ofrece una visión general de los 11 capítulos, que desarrollan una narrativa sobre la construcción de los adivasis desde “pobladores originarios” hasta “ocupantes ilegales”. Son acusados y al mismo tiempo victimizados. Ya sea como demandantes o como acusados, se ven obligados a interactuar con un sistema jurídico que los trata de manera persistente con desprecio y prejuicio.
