La Internacional de los Derechos de los Pueblos Indígenas (IPRI) ha lanzado una carta de solidaridad internacional en apoyo de Silvia Pérez Yescas, mujer indígena zapoteca defensora de los derechos humanos de Oaxaca, México. La carta, firmada por 228 defensores indígenas de 48 países, envía un firme mensaje mundial denunciando la violencia a la que se ha enfrentado Silvia y pidiendo protección urgente. Silvia Pérez Yescas, fundadora de la organización de base CIARENA, lleva mucho tiempo trabajando para defender los derechos de los indígenas y apoyar a las mujeres indígenas de Oaxaca, en el sur de México. Por este trabajo, se ha enfrentado a amenazas, intimidación y acoso. En respuesta a la oleada de apoyo, Silvia declaró Estoy muy agradecida por el apoyo internacional porque no me siento sola, me siento acompañada. Espero que nuestro Presidente en México pueda intervenir para que los ataques y asesinatos de defensoras indígenas, así como los feminicidios en el estado de Oaxaca, lleguen por fin a su fin. Joan Carling, Directora Ejecutiva del IPRI, subrayó: Ninguna sociedad debe tolerar jamás el abuso, la violencia o los ataques contra ninguna mujer, bajo ninguna circunstancia. Los responsables deben rendir cuentas plenamente. Toda mujer tiene derecho a vivir con dignidad y respeto, independientemente de su raza, etnia, edad o situación económica. Permitir la impunidad es perpetuar la injusticia. Estamos con Silvia Pérez Yescas y con todas las mujeres indígenas que defienden valientemente sus derechos y sus comunidades. La carta de solidaridad subraya cómo el caso de Silvia es emblemático de una crisis más amplia: Entre enero de 2017 y mayo de 2025, las organizaciones mexicanas de derechos humanos documentaron el asesinato de al menos 67 defensoras y 6 periodistas. De 2020 a 2024, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México registró 1.383 agresiones contra 321 defensoras y 22 organizaciones, a menudo relacionadas con vigilancia, amenazas y campañas de desprestigio. Resulta alarmante que al menos una de cada tres agresiones se produjera mientras la defensora se encontraba bajo protección gubernamental, en su mayoría a través del Mecanismo de Protección federal. El examen más reciente de México por el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) se hizo eco de estas preocupaciones, expresando su alarma por: – El elevado número de asesinatos y desapariciones de defensoras y periodistas; – La perpetración o tolerancia de agresiones por parte de agentes estatales; – Las graves deficiencias en los mecanismos de protección, incluso para quienes ya se encuentran bajo medidas de protección. El CEDAW instó a México a – Fortalecer el Mecanismo de Protección con evaluaciones de riesgo interseccionales y con perspectiva de género y recursos adecuados; – Garantizar investigaciones y enjuiciamientos efectivos de los autores; – Abordar los fallos sistémicos en la protección para prevenir los ataques y garantizar la no repetición. El IPRI se une a este llamamiento e insta al Estado mexicano a cumplir sus obligaciones internacionales, incluidas las contraídas en virtud de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, la CEDAW y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. México tiene un largo historial de compromiso con el derecho internacional de los derechos humanos; ahora debe corresponder a esa reputación con acciones reales y voluntad política para proteger a las defensoras indígenas como Silvia. * La carta, con todas las firmas, fue entregada a la Secretaría de Gobernación el 25 de julio y posteriormente enviada a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos de Alto Impacto en Oaxaca y al INPI el 28 de julio. Encuentra la carta completa y los firmantes aquí: https://tinyurl.com/b8c25ze5
