Indigenous Peoples Rights International (IPRI) ha tomado conocimiento de la comunicación de Alerta Temprana y Acción Urgente del Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD), cuyos expertos evaluaron la situación prevaleciente de violaciones de derechos humanos del pueblo masaai y solicitaron una serie de acciones que deben ser implementadas con urgencia por el Estado de Tanzania. El CERD es un órgano de tratados de las Naciones Unidas compuesto por expertos independientes encargado de supervisar la implementación de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. El objetivo del procedimiento de Alerta Temprana y Acción Urgente del CERD es “prevenir que los problemas existentes se conviertan en conflictos”. En casos urgentes, responde “a problemas que requieren atención inmediata para prevenir o limitar la magnitud o el número de violaciones graves de la Convención”. Tanzania ratificó la Convención en 1972 y está jurídicamente obligada por sus disposiciones. El CERD examinó la situación urgente del pueblo masaai bajo este procedimiento.
El CERD expresó explícitamente su profunda preocupación por el agravamiento de la situación del pueblo masaai en las Áreas de Conservación de Loliondo y Ngorongoro en Tanzania y solicitó a Tanzania “detener inmediatamente los planes de reubicación y desalojos forzosos de las comunidades masaai de sus tierras tradicionales”. En particular, el CERD abordó la violencia de las fuerzas de seguridad de Tanzania contra el pueblo masaai en el contexto del “turismo de safari y las reservas de caza para la caza de trofeos”.
IPRI ha denunciado numerosos casos de violaciones de derechos humanos contra el pueblo masaai, incluyendo la criminalización mediante cargos fabricados, el uso excesivo de la fuerza para expulsarlos de Loliondo con el fin de crear una reserva de caza, así como las amenazas de desalojo de las comunidades masaai de sus tierras tradicionales en el Área de Conservación de Ngorongoro. IPRI reconoce al CERD por defender los derechos del pueblo masaai y se hace eco de sus profundas preocupaciones al señalar que, “a pesar de los llamados previos [del CERD], así como de los procedimientos especiales de la ONU y de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, la situación del pueblo masaai ha empeorado”.
La comunicación del CERD destaca la necesidad de respetar los derechos del pueblo masaai, incluso cuando el Estado de Tanzania no reconoce formalmente la existencia de pueblos indígenas dentro de su territorio. Esto quedó evidenciado durante el 22º período de sesiones del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, donde los delegados oficiales de Tanzania distribuyeron su documento titulado “Rebuttal of Claims about the so-called indigenous people in Tanzania” (sic), afirmando que “ninguna tribu tiene base o derecho legal para reclamar derechos consuetudinarios o tradicionales de ocupación en el Área Controlada de Caza de Loliondo”.
El documento emitido por el CERD confirma la existencia de graves violaciones de derechos humanos que el pueblo masaai y organizaciones solidarias han documentado y denunciado. El Estado de Tanzania debe reconocer esta situación innegable e injustificable y actuar como un Estado democrático respetuoso de los derechos de su población.
IPRI insta al Estado de Tanzania a cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional y a dar seguimiento a las solicitudes del CERD, específicamente a detener de inmediato los planes de reubicación y desalojos forzosos de las comunidades masaai de sus tierras tradicionales en Loliondo y el Área de Conservación de Ngorongoro, iniciar consultas con las comunidades masaai afectadas con el fin de obtener su consentimiento libre e informado antes de la aprobación de cualquier proyecto que afecte sus tierras tradicionales, adoptar medidas para proteger eficazmente a las comunidades masaai frente a actos reportados de uso excesivo de la fuerza, intimidación, detenciones arbitrarias, discriminación y discursos racistas, y dar cumplimiento a las solicitudes realizadas por la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos el 13 de junio de 2022 y por los procedimientos especiales de las Naciones Unidas el 15 de junio de 2022.
IPRI continuará monitoreando la evolución de la grave situación del pueblo masaai, así como el cumplimiento de las recomendaciones por parte del Estado tanzano. Asimismo, IPRI exhorta a las organizaciones de pueblos indígenas, a sus socios y aliados a continuar exigiendo el respeto y la protección del pueblo masaai.
Leer la comunicación del CERD: https://bit.ly/3LUh4Et Conocer más sobre el caso: https://bit.ly/41qqVaQ “El documento emitido por el CERD confirma la existencia de graves violaciones de derechos humanos que el pueblo masaai y las organizaciones solidarias han documentado y denunciado”. DESCARGAR EL COMUNICADO COMPLETO.
