Sin duda, el trabajo coordinado a nivel local, regional, nacional e internacional será clave para la implementación de la Recomendación 39 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) sobre mujeres y niñas indígenas. En este marco, se llevó a cabo un panel de discusión con el apoyo del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI), MADRE, Indigenous Peoples Rights International (IPRI) y redes regionales de mujeres indígenas. Teresa Zapeta, directora ejecutiva de FIMI, destacó que generaciones enteras de mujeres indígenas han participado activamente, desde el nivel local hasta el global. Esto ha permitido la adopción de la Recomendación General 39. Al presentar la ceremonia de bienvenida, la Sra. Zapeta rindió homenaje con la luz sagrada de todos nuestros ancestros: “principalmente a todas aquellas mujeres y niñas indígenas que han dedicado sus vidas a construir este camino. Honramos su trayectoria y su existencia”. Tarcila Rivera Zea, destacada activista quechua y coordinadora de la Red Continental de Mujeres Indígenas de las Américas, así como directora de Chirapaq y presidenta de FIMI, mencionó la articulación y el trabajo conjunto para alcanzar objetivos comunes como elementos clave. Subrayando que el proceso puede rastrearse a lo largo de más de 40 años, destacó la recomendación del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Indígenas (UNPFII) en 2004, que solicitó al Comité CEDAW incluir las cuestiones específicas de las mujeres indígenas, reafirmada en 2019. Asimismo, la Sra. Rivera Zea señaló que lo más importante es que todas las mujeres en el mundo puedan ser y sentirse parte de ello. “Es importante que celebremos juntas la aprobación de esta recomendación general, aunque el gran desafío de su implementación a nivel nacional aún permanece”. Joan Carling, activista indígena de la Cordillera en Filipinas y directora ejecutiva de IPRI, señaló que han pasado más de 15 años para que CEDAW discutiera una recomendación sobre los derechos de las mujeres y niñas indígenas. Destacó que la participación de mujeres de las siete regiones del mundo en este proceso subraya la necesidad de reconocer sus derechos individuales y colectivos, que son indivisibles. También subrayó la necesidad de garantizar que la Recomendación 39 incluya mecanismos de rendición de cuentas frente a las violaciones de derechos humanos. “El trabajo de CEDAW ha sido esencial para comprender la no discriminación de las mujeres y niñas indígenas. A su vez, la Recomendación 39 es un hito para comprender las obligaciones de los Estados parte en la protección efectiva, el carácter interseccional y el reconocimiento de las mujeres indígenas en toda su diversidad”, destacó Leonor Zalabata, integrante del pueblo Arhuaco de Colombia y la primera embajadora indígena ante las Naciones Unidas. La Sra. Zalabata también habló sobre el valor de garantizar el respeto al derecho al consentimiento libre, previo e informado en las políticas relacionadas con el medio ambiente. Celebró que el proceso de adopción de la recomendación reconozca a las mujeres y niñas indígenas como líderes y agentes de transformación con derecho a ser escuchadas. Subrayó que este proceso es resultado del trabajo de organizaciones de mujeres “conectadas con la tierra y las necesidades de nuestros pueblos”. Margaretha Karlberg Uttjek, profesora sami, coincidió en la necesidad de implementar los derechos de las mujeres y niñas indígenas a nivel local, regional y nacional, subrayando los derechos colectivos. La Sra. Karlberg señaló la necesidad de considerar el consentimiento libre, previo e informado en la Recomendación 39. Destacó la importancia de incluir perspectivas interseccionales e incorporar historias y experiencias en la recomendación, así como en su implementación a todos los niveles, a pesar de que las sociedades coloniales han desacreditado los saberes y conocimientos ancestrales. La Recomendación 39 también es un instrumento para educar a todas las personas, señaló Lucy Mulenkei, vicepresidenta de FIMI y fundadora y cofundadora de diferentes redes indígenas. La discriminación que enfrentan los pueblos y comunidades indígenas proviene de diversas fuentes y tiene múltiples impactos. La Sra. Mulenkei subrayó la importancia de continuar el debate y de promover los derechos de las mujeres y niñas indígenas. Hizo un llamado a utilizar la Recomendación 39 como una herramienta que debe ser comprendida por los pueblos y comunidades indígenas. También destacó su valor como instrumento de inclusión de las mujeres indígenas en espacios de toma de decisiones como las Naciones Unidas y el sector privado. “A menudo, cuando nos miran, piensan que no tenemos habilidades, pero sí las tenemos. Como mujeres indígenas, estamos avanzando y debemos trabajar juntas”, afirmó. Sonia Gutiérrez, abogada, política guatemalteca y defensora indígena de derechos humanos, destacó la importancia de la Recomendación 39 como un instrumento integral para avanzar en los derechos, y subrayó que es una herramienta específica inherente a las mujeres y niñas indígenas. Para una implementación efectiva, la Sra. Gutiérrez recomendó considerarla como un bastión, una herramienta específica para impulsar los derechos humanos de las mujeres y niñas indígenas. Debemos apropiarnos de esta herramienta construida por mujeres y asegurar una mayor articulación hacia un plan de acción que permita implementar medidas concretas. La herramienta también es una inspiración para fortalecer nuestro trabajo y exigir nuestros derechos. Las expertas hicieron un llamado a todas las mujeres y niñas indígenas a estar atentas a los procesos de implementación de la Recomendación 39, adoptada el 26 de octubre de 2022. También las invitaron a participar con esperanza y fuerza en la coordinación establecida para la plena realización de sus derechos humanos. *Para más información sobre la Recomendación General 39, por favor visite: https://cedaw.fimi-iiwf.org. https://www.ohchr.org/en/documents/general-comments-and-recommendations/general-recommendation-no39-2022-rights-indigeneous
