La organización Indigenous Peoples Rights International (IPRI) denuncia enérgicamente el brutal ataque perpetrado por la policía indonesia contra la comunidad indígena Dayak Banjar que se manifestaba en la aldea de Bangkal, en Seruyan, Kalimantan Central. Esta comunidad ha estado defendiendo activamente sus tierras frente a la invasión de una empresa de aceite de palma. IPRI, una organización liderada por pueblos indígenas, encabeza el movimiento global para contrarrestar la criminalización de los pueblos indígenas y la impunidad hacia ellos.
Según la información recibida por IPRI, el 7 de octubre de 2023 la policía indonesia abrió fuego contra una manifestación de personas indígenas. Desde 2008, esta comunidad ha denunciado la apropiación ilegal de sus tierras por parte de PT Hamparan Masawit Bangun Persada (HMBP), una subsidiaria del gigante del aceite de palma Best Agro. Este uso excesivo de la fuerza por parte de la policía provocó la muerte de una persona indígena, dejó a otras dos heridas y derivó en la detención arbitraria de decenas de personas. Posteriormente, se reportó que la policía bloqueó el acceso a la aldea de Bangkal.
En el centro de este conflicto se encuentra la falta de reconocimiento legal y protección de los pueblos indígenas y sus derechos. La comunidad Dayak Banjar ha señalado de manera constante que el gobierno ha autorizado las operaciones de HMBP en sus tierras ancestrales, ignorando sus derechos consuetudinarios. De hecho, se ha informado que dicha empresa ha ocupado ilegalmente 1,175 hectáreas adicionales más allá del área permitida. La comunidad indígena exige el reconocimiento de sus derechos territoriales y la devolución de las tierras ocupadas ilegalmente para poder cultivarlas por sí misma.
Lamentablemente, el gobierno de Indonesia no reconoce formalmente los derechos de sus pueblos indígenas y ha facilitado el acaparamiento de tierras por parte de empresas de aceite de palma y otros negocios. Cabe destacar que el Tribunal Constitucional de Indonesia dictaminó que los bosques comunitarios no son bosques estatales, lo que significa que las comunidades consuetudinarias tienen derechos sobre ellos.
“Lamentablemente, el gobierno de Indonesia no reconoce formalmente los derechos de sus pueblos indígenas y ha facilitado el acaparamiento de tierras por parte de empresas de aceite de palma y otros negocios”.
IPRI expresa su más profunda solidaridad con Aliansi Masyarakat Adat Nusantara (AMAN, Alianza de los Pueblos Indígenas del Archipiélago) por su firme compromiso en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas en Indonesia y por las acciones emprendidas ante este hecho. IPRI también reitera su apoyo incondicional a las personas afectadas y a sus comunidades.
Hacemos un llamado al gobierno de Indonesia para que:
Lleve a cabo de inmediato una investigación imparcial y garantice justicia y reparación para las víctimas de estos ataques violentos.
Levante inmediatamente el bloqueo a la comunidad de Bangkal, ya que esta medida contradice tanto la constitución como los estándares de derechos humanos, en particular los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
Libere a las personas indígenas detenidas durante las protestas contra la empresa y garantice el respeto de sus derechos.
Retire a las fuerzas de seguridad de las instalaciones de la empresa y priorice el diálogo con todas las partes en la aldea de Bangkal, en Seruyan.
Instamos al jefe de la Policía de la República de Indonesia a llevar a cabo una investigación sobre el responsable de los disparos que causaron la muerte en la aldea de Bangkal. Asimismo, hacemos un llamado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la República de Indonesia (Komnas HAM) para que establezca un equipo independiente de investigación de los hechos que profundice en este caso. DESCARGA EL COMUNICADO AQUÍ
