Cuando se criminaliza y se somete a violencia a las personas defensoras indígenas, el objetivo no es la justicia. El objetivo es el silencio, la intimidación, el castigo colectivo y el despojo. La criminalización y la violencia están diseñadas para desgastar silenciosamente a las y los defensores indígenas y a las comunidades hasta que la resistencia se vuelva demasiado costosa. ¿Lo más preocupante? Esto está empeorando.

Este informe muestra cómo, en 2025, IPRI sirvió de escudo y puente para las personas defensoras y las comunidades indígenas que enfrentaron criminalización, violencia, violaciones impunes de los derechos humanos y exclusión sistémica, conectando la protección urgente sobre el terreno con la defensa a largo plazo de los derechos de los Pueblos Indígenas en los sistemas internacionales y regionales de derechos humanos.

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